 El Departamento de Sanidad del Gobierno Vasco estudia la viabilidad de implantar la gratuidad de la Píldora del Día Después (PDD) en el País Vasco; el presidente del Govern balear, Francesc Antich, ya prometió en su campaña repartirla gratis y el Ministerio de Sanidad ha solicitado un informe como paso previo a su venta sin receta. “En estas condiciones, y junto a otros métodos abortivos, ya se puede afirmar que uno de cada tres seres humanos concebidos en España, mueren por la voluntad deliberada de sus padres”, afirma Manuel Cruz, director de Fundación Vida.
Hay que advertir que la Píldora del Día Después es una auténtica bomba hormonal. La usuaria toma, en un solo día, de 6 a 30 veces la cantidad de levonorgestrel que se encuentra en la dosis diaria de un anticonceptivo hormonal oral. Además, no hay que olvidar que sus efectos más graves se producen ante la insuficiencia hepática, que precisa control médico; y que aumenta el riesgo de cáncer de hígado y páncreas, sin olvidar sus efectos secundarios (sangrado vaginal, vértigos y mareos, dolor abdominal, fatiga, etc.). Esto ha llevado a las autoridades sanitarias americanas a no autorizar su utilización sin prescripción médica”, añade el director de esta fundación.
“La PDD tiene por objetivo evitar la implantación del embrión en el útero, en el caso de que se haya producido la fecundación. De esta finalidad se deduce, claramente, que no es un método anticonceptivo, ya que su acción principal va dirigida hacia el embrión. Por lo tanto, cuando se recurre a la PDD se asume, voluntaria y deliberadamente, el riesgo de provocar un aborto”, sigue diciendo.
“No hay duda científica –continúa Manuel Cruz– sobre el hecho de que el embrión es el estado inicial de un ser humano y sobre la realidad de que este ser humano único surge con la fecundación. Pero en España no se protege la vida humana, como se constata a diario”.
“Además, no hay que olvidar que distintos estudios realizados demuestran que las adolescentes que utilizaban la PDD, no reducen el número de embarazos no planeados, posiblemente como consecuencia de asumir mayores riesgos en sus relaciones sexuales. Por lo tanto, la trivialización en la distribución de la PDD no es un buen camino para reducir la incidencia de estos embarazos”, concluye. Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor ingrese con su usuario o regístrese. |