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Amor personal o impersonal |
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viernes, 08 de junio de 2007 |
La realidad del aborto provocado, casi siempre tiene como origen la falta de un amor personal, algo que es mucho más que sentir el atractivo físico, o el mero enamoramiento afectivo. Una relación sexual, o la amistad con otra persona de otro sexo, por muy honda que sea, no significa que uno entregue toda su persona y su vida, su alma y su cuerpo, es decir, que haya verdadero amor personal. Pero si está ausente, la cosa no marchará.
El amor entre un hombre y una mujer parte de un nivel que se mueve en lo instintivo: el atractivo físico. Es el nivel más elemental, común a la naturaleza animal. Por sí solo, este atractivo no basta para fundamentar el amor humano de verdad. Pero si está ausente, la cosa no marchará.En este primer nivel, el otro puede ser considerado como un simple objeto de apetito sexual. Más que amar, eso sería usar al otro como si fuera una cosa.Pero un segundo nivel que es el enamoramiento afectivo. Éste es una sintonía entre los caracteres de las dos personas, que hace que uno esté muy a gusto con el otro, que les guste conocer los detalles mutuos de la vida, etc. Es ya algo típicamente humano, aunque no basta todavía para un amor completo.El enamoramiento no es un fenómeno espontáneo, no voluntario. Uno no decide fríamente enamorarse de una persona. Uno, sin saber cómo, se encuentra enamorado. Y ese enamoramiento se debe a los aspectos positivos y agradables del otro; no percibe sus defectos.También sucede, a veces, que a uno le guste más el hecho de “estar enamorado” –porque produce una sensación de entusiasmo– que la persona misma de quien se enamora. Este enamoramiento se tiñe, entonces, de egoísmo. No sería verdadero amor. En cualquier caso, para cuajar, el enamoramiento tiene que pasar al siguiente y último nivel.Este no es otro que el amor personal, que es mucho más que un enamoramiento. No es solo un proceso espontáneo, sino que se transforma en una actitud libremente asumida. El amor, que ha surgido sin intervención de la voluntad, se convierte en una decisión, tomada libremente, de entregarse al otro, amándolo tal y como es y como sera “en la riqueza y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad”.Es un amor con el que acepto a la persona entera, no solo con las cosas buenas que me enamoran, sino también con los defectos que me molestan. Y la acepto como alguien que va a compartir y condicionar toda mi vida. La quiero, no por ser así o de otra manera, sino por sí misma. La quiero a ella, sin más, y para siempre. Y le entrego todo, me entrego yo mismo, corazón, cuerpo y vida entera.|
Escrito por Invitado el 2007-08-20 05:10:42 muy linda la lectura.... y muy cierta!! |
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