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viernes, 13 de abril de 2007 |
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A nadie se le escapa el último as que Zapatero tiene guardado en su manga: la despenalización de la eutanasia. La financiación de la película "Mar adentro" fue un primer paso.
Ahora, el catedrático Diego Gracia es el hombre del Gobierno elegido para dar soporte científico a sus propuestas eutanásicas dentro y fuera de España. Pero, ¿qué hay de la eutanasia? ¿Supone un avance el paso de una vida sufriente a la muerte, con el concurso de un acto médico? Reflexionemos sobre algo que nunca salta a la palestra cuando se abunda en este tema: muchos creemos en una vida postmortem -en la que rendiremos cuentas a Dios- ligada a la salvación o condenación eternas. El infierno, destino irrevocable de sufrimientos indecibles, será ¡siempre peor que el dolor, por muy grande que éste sea! Empujar a alguien a la violación del don de la propia vida es del todo reprobable y de consecuencias irreversibles. Pero nuestros mandatarios abominan de toda trascendencia. Y así les va. Y así nos va. -Maria Ferraz (Barcelona)Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor ingrese con su usuario o regístrese. |