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Aventurarse con el hijo de otro |
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viernes, 13 de abril de 2007 |
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Hace unos días, una conocida embarazada acudió a su ginecólogo. Tras una ecografía, le diagnosticó a su hijo una malformación y le propuso el aborto. Esta sentencia la sumió en un estado depresivo y ante el gravísimo dilema optó por solicitar el diagnóstico de otro galeno. Cuál fue su sorpresa cuando éste le aseguró que el niño estaba perfectamente.
Me pregunto cuántos niños sanos habrán sido abortados hasta el día de hoy. Pero lo cierto es que ante todo hijo, sano y todavía más si está enfermo, debería brotar compasión maternal y no el aborto. Un médico nunca debería apoyar la eliminación del hijo de una mujer, ya que si nadie tiene el derecho de matar al hijo propio menos aún lo tiene de acabar con la vida del hijo ajeno. -Eva Nordbeck Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor ingrese con su usuario o regístrese. |