Instituto de Bioética de la UCALP |
Ante el inminente fallo de la Suprema Corte bonaerense en el caso de una adolescente abusada por su padrastro en Mar del Plata que reclama practicarse un aborto, el director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica de la Plata, doctor Juan Carlos Caprile, recordó que “es un deber de todos, incluido el Estado, el proteger la inviolabilidad de la vida desde el momento de la concepción y durante todas las etapas de su desarrollo”,
Tras considerar que “la norma legal que autoriza el aborto a menores en este caso aduciendo ‘trastornos psíquicos’ está mal llamarlo “aborto terapéutico” porque no es una acción curativa la que se realiza sino por el contrario provocar nada menos que la interrupción violenta de una vida que en este caso tiene tres meses de vida y puede verse por ecografía que están totalmente formados sus órganos”, advierte que “los Profesionales que lo realizan y los cómplices que lo promueven están cometiendo lisa y llanamente el asesinato de una víctima inocente”.
“El utilitarismo no es buena moral especialmente cuando se aplica a un Ser Humano que no tiene la posibilidad de defenderse y de decidir su futuro, como es el niño por nacer”, subraya en un texto.
Declaración completa del especialista Una Jueza de Menores de Mar del Plata autorizó a realizar un aborto en una menor embarazada de tres meses y víctima de una violación. La Fiscalía General y la Asesora de Menores, que representa al niño por nacer, se opusieron a la decisión, pero la Cámara de Apelaciones confirmó el fallo inicial y el caso pasó a la Suprema Corte de la Provincia de Buenos Aires donde esta siendo tratado.
Entendemos que se debe contemplar la situación de la joven madre y sus familiares tratando de brindarles toda la ayuda necesaria material y espiritual para sobrellevar este difícil trance.
Sostenemos que nadie tiene derecho a interrumpir la gestación en cualquiera etapa de la misma, porque se vulnera el derecho a la vida y la dignidad que se merece ese Ser Humano como Persona en su conformación física, biológica y espiritual.
Hoy en día es cuando más se habla de los Derechos Humanos y sin embargo cuando más se los vulnera, aun en nombre de la Ley como en este caso el aborto.
Es un deber de todos, incluido el Estado, el proteger la inviolabilidad de la vida desde el momento de la concepción y durante todas las etapas de su desarrollo. Así está mencionado en la Constitución Argentina, en la Declaración de los Derechos Humanos, en los Derechos del Niño y en otros Tratados Nacionales e Internacionales.
La vida humana se inicia en el momento de la concepción, corroborado por el recientemente descifrado Genoma Humano y desde ese momento es un nuevo individuo humano único e irrepetible. Es una vida humana que posee toda la información necesaria para desarrollar sus capacidades. Es por ello que debe ser tratado con la dignidad que merece por su condición de Persona, independientemente de la circunstancia que esté atravesando, que sea embrión, feto, discapacitado o débil mental.
La norma legal que autoriza el aborto a menores en este caso aduciendo ¨trastornos psíquicos¨ está mal llamarlo “aborto terapéutico” porque no es una acción curativa la que se realiza sino por el contrario provocar nada menos que la interrupción violenta de una vida que en este caso tiene tres meses de vida y puede verse por ecografía que están totalmente formados sus órganos. Los Profesionales que lo realizan y los cómplices que lo promueven están cometiendo lisa y llanamente el asesinato de una víctima inocente.
El utilitarismo no es buena moral especialmente cuando se aplica a un Ser Humano que no tiene la posibilidad de defenderse y de decidir su futuro, como es el niño por nacer.
Este nuevo caso nos debe servir para que todos aquellos que bregamos por la Cultura de la vida y en contra del aborto nos comprometamos a proseguir en esta ardua tarea, haciendo oír la voz de aquellos seres inocentes que no pueden defenderse, para que siempre la vida triunfe sobre la muerte.+ |